Fortaleza Espiritual

Paz diaria

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Necesitamos tener una paz diaria y para eso tendremos que desarrollarla cada día por medio de algunos hábitos que mencionaré aquí.

Paz no es un concepto que debas usar estrictamente en situaciones de guerra aunque podemos decir que hay distintos tipos de guerra. Por ejemplo, la guerra de nuestra mente.

De cualquier forma, todos necesitamos paz en nuestras vidas cotidianas. Todos nosotros hemos experimentado ansiedad, tristeza, desesperación, y mucho más. La paz nos permite superar cada una de esas cosas.

No estoy diciendo que los problemas se vayan pero la paz es nuestra mejor arma para enfrentar dichos problemas.

Como aprenderemos, la paz no es una cosa y eso lo descubrimos por medio del mensaje que Jesús le da a sus discípulos.

Nota que no es para cualquiera sino para los discípulos porque ellos han tomado la decisión de hacer su parte en lugar de quedarse hablando. De igual forma necesitas comprometerte a hacer lo que Jesús te está diciendo para poder obtener su paz.


EP.025 Paz diaria

Este es el podcast de este artículo que puedes escuchar incluso sin internet para lo cual te recomiendo descargarlo en [Spotify] o en tu plataforma de podcasts favorita. De lo contrario lo puedes escuchar directamente desde aquí:


Jesús advierte a sus discípulos

—¿Hasta ahora me creen? —contestó Jesús—. Miren que la hora viene, y ya está aquí, en que ustedes serán dispersados, y cada uno se irá a su propia casa y a mí me dejarán solo. Sin embargo, solo no estoy, porque el Padre está conmigo. Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo.

Juan 16:31-33 NVI

La premisa de la enseñanza de hoy se resume en esta frase: Es una cosa «hacer las paces con Dios» pero es otra encontrar nuestra paz en Jesús de forma cotidiana.

Cuando hablamos de hacer nuestras paces con Dios estamos hablando de restaurar nuestra relación con Dios. Ese es el fruto del sacrificio de Jesús.

No es la mejor forma de describir la salvación porque no es como si Dios nos hubiese odiado o como si Él hubiese estado en guerra con nosotros. Dios nunca ha sido el problema, por el contrario, Dios siempre ha sido la solución.

Sin embargo, para mantener la idea de paz podemos considerar que hacer las paces con Dios es entender el sacrificio de Jesús y por consiguiente la salvación. En realidad, la carta a los Romanos lo describe mejor.

En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.

Romanos 5:1-2 NVI

Esta es una paz hermosa pues habla de una restauración en nuestra relación directa con Dios aunque eso no es todo porque Jesús mismo nos está diciendo que su paz estará en nosotros.

Eso tiene sentido porque nos enfrentamos a problemas y aflicciones todos los días. Algunos días son peores que otros pero en cada uno hay problemas.

Una cosa es desear la paz pero otra muy distinta es tenerla.

La paz cotidiana es el principal objetivo con esta enseñanza porque las escrituras dicen que al estar cerca de Jesús vamos a recibir tanta paz que podremos compartirla con otros.

Eso suena genial pero Jesús solo nos está diciendo que tenemos acceso a dicha paz y aún no sabemos cómo acceder a esa paz.

Incluso puedo agregar que muchas veces ignoramos aquellas cosas a las que Dios nos está dando acceso simplemente porque ignoramos toda la dimensión que tiene el amor de Dios.

Para muchas personas su vida espiritual empieza y termina los domingos en su congregación. Si esa es toda tu vida espiritual entonces es de esperarse que ignores todos los beneficios que Jesús tiene para ti.

Esta es la belleza del evangelio en donde todos pueden tener acceso a Dios aunque no lo puedes tomar por sentado porque eso requiere de disposición.

Cuando no hay disposición entonces es imposible tener una relación real con Dios y eso también aplica a cualquier otra relación.

No tengo la necesidad de explicarte cuanta incertidumbre nos rodea porque estoy seguro de que eso ya es algo que has experimentado por tu cuenta.

La incertidumbre es natural pero la paz es sobrenatural.

Mientras intentamos entender la paz diaria de Jesús debo hacerte dos preguntas. La primera es ¿a dónde vas cuando buscas paz? Y no me des una respuesta con toda esa «mierda religiosa». Necesitas ser sincero contigo mismo.

La segunda pregunta es ¿a dónde vas cuando la ansiedad llega? De nuevo, debemos de ser honestos con nosotros mismos con respecto a nuestras respuestas naturales.

Por ejemplo, en mi caso la ansiedad hace que me oculte en la mediocridad. Me rindo y soy negligente. La ansiedad me hace tirar todo por la ventana. Por lo tanto, yo busco mi paz al tratar de actuar desinteresadamente, como si no me importara nada en la vida. Sé que culpo a la ansiedad de esas acciones pero la verdad es que es mi decisión reaccionar de esa forma. Encuentro paz cuando actúo como víctima y sintiendo lástima de mi mismo. También sé que eso me destruye aún más pero gracias a Dios he encontrado la forma de retomar el control.

¿Has sentido esa carga? Genial, porque Jesús dice algo muy específico al respecto.

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.

Mateo 11:28-29 NVI

Cuando se trata de paz, Jesús no está diciendo que debemos de seguirlo sino que debemos de acudir a Él.

Sería genial si Jesús nos diera alguna dirección, como un lugar en donde nosotros podamos encontrar dicha paz pero eso no ocurrirá porque no importa a dónde vamos sino que lo importante es con quién vamos.

Por lo tanto, la paz no es un sentimiento, la paz no es un lugar, la paz es una persona. Esa persona es Jesús.

Claro que el pánico es contagioso pero también lo es la paz. Una vez tienes paz entonces serás capaz de compartirla con otros.

En realidad, esa es la herramienta más poderosa que tenemos para compartir el evangelio. Es por medio de los frutos y no las palabras que debemos compartir el evangelio. La paz que tenemos es nuestro mayor testimonio.

En el valle de la muerte

Cuando todo sucede según lo planeado es fácil tener paz pero la vida no es así. La vida consiste de muchos altibajos en donde las dificultades son la principal constante de nuestra vida aún en los tiempos buenos.

Como dije en la enseñanza anterior, si no tienes dinero entonces pasas por dificultades y aun si tienes dinero también pasas por dificultades.

En toda situación siempre habrá obstáculos que necesitaremos superar.

Necesitamos aprender a funcionar en esos tiempos oscuros. Necesitamos vivir en paz aún estando en medio del valle de la muerte.

Seamos prácticos

En el mundo religioso suele haber mucho consejo inútil. Por ejemplo, cuando te sientes deprimido te dicen sé gozoso. ¿Acaso no creen que eso es algo que queremos?

Son este tipo de consejos exageradamente simplificados que no sirven de mucho. Así que no te quiero dar el consejo de «ten paz» como si fuera algo tan simple como decirlo.

Hay un concejo más práctico que te quiero dar. No es algo fácil ni rápido pero si es un hábito que te ayudará con el tiempo.

Controla lo que puedes (tu espíritu) y ora por el resto (tu situación).

Es muy difícil controlar las acciones y pensamientos de otras personas, es difícil controlar el clima al igual que muchas otras cosas. La mayoría de veces intentamos prevenir los accidentes pero a veces ese esfuerzo es en vano porque simplemente no podemos prevenir todo ya que solo somos seres humanos y tenemos limitaciones. No lo sabemos todo ni tampoco lo podemos hacer todo.

Hay muchas cosas en nuestra vida que no podemos controlar y son esas cosas que producen nuestra ansiedad. Esas tonterías nos están haciendo perder nuestra paz.

En lugar de enfocar nuestra energía en lo que no podemos controlar debemos de redireccionar nuestro enfoque hacia lo que si podemos controlar. Por ejemplo, la forma en que pensamos, lo que sentimos o como reaccionamos frente a las situaciones. Podemos hacer muchas cosas cuando mantenemos la calma. Debes de tomar tu tiempo para pensar y hacer lo mejor que puedes sabiendo que hiciste todo lo que estaba a tu alcance. Sabiendo que fuiste diligente.

Después de hacer todo lo que estaba en tu poder es cuando debes entregar tu trabajo a Dios para que Él pueda convertir lo natural en sobrenatural. Con el tiempo aprendes a confiar en Dios para que él se encargue de lo que está fuera de tu control. En realidad, no existe otra alternativa saludable ya que no hay nada más que tú puedas hacer.

Cuando aprendes a confiar en Dios es cuando obtienes esta paz.

El primer paso para obtener esa paz es orando como está escrito en la carta a Filipenses.

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.

Filipenses 4:6-8 NVI

Como aprendimos en la enseñanza anterior, nosotros le contamos todo a Dios no con la idea de informarle pues Él ya sabe todo, sino que lo hacemos con el propósito de involucrarlo en nuestras vidas.

En caso de que te preguntes, la enseñanza anterior fue [Miedo a acabarse], fue un mensaje muy bueno así que deberías de revisarlo.

La paz es nuestra porción y no debemos aceptar nada menos.

Antes de terminar quiero dejar en claro que todos los días debemos de verificar que realmente estemos enfocados en aquellas cosas que si podemos controlar y que cada día oremos para involucrar a Dios en nuestras vidas y para permitir que Él trabaje en lo que nosotros no podemos controlar.

Una oración de paz

Padre, sé que hay muchas cosas que no puedo controlar pero tú sabes que soy diligente con las cosas que si puedo controlar. Aunque si hay algo que no he hecho aún te pido que me lo reveles para hacerlo. De cualquier forma, estoy aquí para entregarte aquellas cosas que están fuera de mi control y te pido tu ayuda con eso. Confío en ti porque sé que siempre me cuidas y reservas lo mejor para mí. Por eso sé que alinearás todo a mi favor. En nombre de Jesús. Amén.


Este fue un gran mensaje que escribí basado en la enseñanza que dio el pastor Carl Lentz en Elevation Church y me siento orgulloso de ser parte de esta familia.

Espero que tú también hayas sido bendecido con este mensaje y si fue así entonces debes de suscribirte al [boletín de noticias] para que puedas recibir las próximas publicaciones que estaremos haciendo.

Por cierto, esta publicación fue patrocinada por Ulysses que es la aplicación que yo uso para escribir y tú deberías de probarla. Está disponible en el Appstore para [iOS] y para [MacOS].

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Nos vemos en una próxima publicación.

Tschüss!

Soy el presidente de Lenus y mi enfoque está en vivir una vida digna de vivirla por medio de tres pilares que son (1) Fortaleza Espiritual, (2) Desarrollo Empresarial y (3) Medicina Natural.

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