Fortaleza Espiritual

Miedo de acabarse

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr

Hay varios miedos en el mundo pero este es uno que se está volviendo popular y no hablo de FOMO sino del miedo de acabarse.

Todos hemos escuchado algo sobre FOMO que en inglés es «Fear of missing out» que es el miedo a perderse algo y ese es un miedo que se ha intensificado con las redes sociales. Aunque en realidad es un miedo que ha existido desde mucho antes.

Creo que aún no has escuchado nada de FORO (Fear of running out) que es el miedo de acabarse o agotarse y ese es el tema del cual vamos a hablar en esta enseñanza. Para eso vamos a usar la historia que muchos ya conocen y es cuando Jesús convierte el agua en vino.


EP.024 Miedo de acabarse

Este es el podcast de este mensaje para que lo puedas escuchar aunque si lo quieres descargar para escuchar lo puedes hacer en varias plataformas como en [Spotify].


Jesús cambia el agua en vino

Esta, la primera de sus señales, la hizo Jesús en Caná de Galilea. Así reveló su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

Juan 2:11 NVI

Las escrituras mismas nos están diciendo que cuando Jesús convirtió el agua en vino fue la primera señal y es muy interesante que Juan haya escogido esa palabra. Juan no está hablando de un milagro sino de una señal lo cual significa que está señalando hacia un significado más profundo. Para eso son las señales.

Si lo piensas, esto es algo que ocurre seguido a lo largo de las escrituras.

Podemos leer las historias a un nivel superficial que seria el de entretenimiento pero cuando analizamos ciertos indicadores nos damos cuenta que hay temas profundos de los cuales podemos aprender.

Por ejemplo, la última vez que hablamos sobre el gozo, entendimos que el gozo es un enfoque de vida pero cuando analizamos con mayor profundidad logramos entender que el gozo está controlado por nuestras prioridades y no por nosotros.

Es entendiendo dichas señales o indicadores que somos capaces de entender las raíces reales de nuestros problemas para así poder resolverlos.

En la vida Dios nos da diversas señales que nos llevan a Él aunque en la mayoría de veces nosotros nos enfocamos solo en las bendiciones o en los recursos, lo cual es un problema porque estamos tomando las bendiciones sin considerar al proveedor. Cada bendición nos debe conducir al proveedor que es Dios.

Esto ocurre porque vivimos al nivel de nuestras necesidades e ignoramos la revelación del proveedor quien es el significado profundo de nuestra vida.

Así como con el vino hay muchas otras señales que según Juan no sería posible escribirlas todas porque no hay suficiente espacio en el mundo como para almacenarlas.

La siguiente señal después del vino fue cuando Jesús sana al hijo de un oficial, después Jesús sanó a un hombre en Betesda, después multiplicó los alimentos para su gente, después caminó en las aguas, después le devolvió la vista a un hombre ciego, y la última señal registrada en el evangelio de Juan es cuando Jesús revive a Lázaro.

Algunas veces tenemos la maldición del conocimiento en donde creemos conocer todas esas historias que mencioné pero el problema es que la mayoría de veces solo las conocemos superficialmente.

No podemos permitir que esto ocurra así que debemos de regresar a la primera señal y preguntarnos ¿por qué Jesús convirtió el agua en vino?

Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús se encontraba allí. También habían sido invitados a la boda Jesús y sus discípulos. Cuando el vino se acabó, la madre de Jesús le dijo: —Ya no tienen vino.

Juan 2:1-3 NVI

En una boda tradicional se espera que siempre haya vino disponible por cuanto sea que dure la boda.

En realidad, esa es una responsabilidad del novio.

Se dice que si el novio hacía un terrible trabajo organizando cosas como estas entonces la suegra podría demandarlo.

Quizás no te identifiques con esta historia pero lo harás cuando te diga que el vino representa el gozo. Así que cuando dicen que se acabó el vino también están diciendo que se acabó el gozo.

Para ti quizás no sea necesariamente una falta de gozo sino quizás sea una falta de sabiduría, falta de paz o quizás falta de nuevas ideas. Solo tú sabes aquello que se te ha acabado.

Jesús fue a la boda como invitado pero como el responsable del vino no pudo responder por el vino es que Jesús le ayuda siendo su proveedor.

Esa es la misma idea con el evangelio. Jesús no vino a nuestras vidas demandando justicia. Jesús vino como un invitado a nuestras vidas y debido a que nosotros no podemos ser justos por nuestra propia cuenta es que Él provee la justicia.

Jesús le dio la vuelta al flujo porque no vino a hacernos sentir culpables sino que se llevó la culpa.

En el caso de María, puedes ver a una mujer que sabía exactamente a quién acudir. Ella no conocía la solución pero si conocía al único capaz de solucionarlo.

Una de las razones por la cual nos agotamos es porque solemos correr a nuestro alrededor buscando a las personas que simplemente no tienen lo que necesitamos. Como ellos no lo tienen, no lo pueden dar.

Cuando María vino a Jesús, ella no le dijo lo que tenía que hacer. Ella simplemente le cuenta la situación aun cuando Jesús ya la sabía.

Jesús siempre conoce la situación antes que cualquier otra persona y él sabe lo que se debe de hacer. Él aclaró esto en una ocasión cuando dijo:

Esto lo dijo solo para ponerlo a prueba, porque él ya sabía lo que iba a hacer.

Juan 6:6 NVI

María sabía que Jesús resolvería el problema aunque ella no sabía como.

Así como en esta historia también verás en tu vida que toda necesidad te guía hacía una fuente más profunda.

—Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? —respondió Jesús—. Todavía no ha llegado mi hora.

Juan 2:4 NVI

Como dice Steven Furtick, esa no es una respuesta que debas de probar con tu propia pareja o padres cuando te pidan hacer algo. Eso podría tener un final terrible 😅.

Como notarás en la respuesta de Jesús, María no le contó la situación a Jesús simplemente para informarle (porque Él ya sabía) sino porque quería que Jesús se involucrara.

Esto es algo muy importante para nuestras oraciones. En donde, no debemos contarle a Dios nuestras situaciones como si le estuviéramos informando sino para que Él se vea involucrado. Hacerlo partícipe de todo.

También vemos que Jesús dice que este no es el tiempo, pero él está hablando de la crucifixión.

La analogía con nuestras vidas es que aún no es nuestro tiempo para morir pero eso no significa que no necesitemos de Dios ahora, porque la verdad es que si lo necesitamos hoy mismo en nuestras vidas.

Hay una cosa más que podemos aprender con las acciones de María y es que ella no discutió con Jesús, ella no intentó convencerlo, ella no suplicó, de hecho, ella no le siguió hablando a Jesús.

Su madre dijo a los sirvientes: —Hagan lo que él les ordene.

Juan 2:5 NVI

Por lo general se nos dice que debemos hacer todo lo que Dios nos pida hacer pero la cuestión es que en muchas ocasiones no sabemos lo que Dios quiere que hagamos.

Así que esta es la cuestión. Dios no te está dando más instrucciones porque tú ya sabes lo que tienes que hacer.

Nos encanta esperar las confirmaciones de Dios incluso cuando ya sabemos lo que necesitamos hacer.

En lugar de seguir esperando por una dirección divina, Dios quiere que empieces con lo que ya sabes.

Recuerda que los milagros aparecen no por medio del conocimiento sino por medio de la acción.

Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos en sus ceremonias de purificación. En cada una cabían unos cien litros. Jesús dijo a los sirvientes: —Llenen de agua las tinajas. Y los sirvientes las llenaron hasta el borde.

Juan 2:6-7 NVI

Esas seis tinajas de agua que Jesús convirtió en vino equivalen a decir unas mil botellas de vino lo cual es mucho más de lo que necesitaban. Eso es sobreabundancia.

Este es otro ejemplo en donde Jesús le da la vuelta a nuestra forma de pensar. Nosotros leemos que ellos necesitaban vino pero Jesús señala el agua porque Jesús nunca apunta hacia lo que necesitas sino que Él apunta hacia lo que ya tienes.

Eso es muy valioso porque todo lo que necesitas ya lo tienes. Deja que Jesús te lo muestre.

—Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete —les dijo Jesús. Así lo hicieron. El encargado del banquete probó el agua convertida en vino sin saber de dónde había salido, aunque sí lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Entonces llamó aparte al novio y le dijo: —Todos sirven primero el mejor vino y, cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.

Juan 2:8-10 NVI

De esta historia podemos aprender tres grandes lecciones con respecto a las soluciones de Dios.

1. No se encontrará en los lugares que esperas, estará cerca

La solución no estará en una nueva situación así que no es necesario que la busques. La verdad es que la solución nunca es lejana sino que siempre es algo que está cerca de nosotros.

¿Por qué digo esto? Bueno, las seis tinajas de agua estaba justamente cerca. Es por eso que fue una excelente solución.

Algunas veces ignoramos las soluciones cercanas porque cuando algo está cerca es cuando lo consideramos como algo común o normal, y cuando algo es común simplemente lo ignoramos.

2. Será normal

Las soluciones son normales porque lo sobrenatural proviene de Dios.

Las tinajas de piedra eran algo normal. Las escrituras dicen que se usaban en las ceremonias de purificación. Por eso mismo, la idea de poner agua en ellas era algo normal pero los resultados fueron sobrenaturales debido a que esta vez Dios estaba involucrado.

3. Es ahora

Dios nunca hablará del futuro sin primero confrontar el presente y eso es lo que Jesús hizo.


Después de todas estas cosas aún no podemos entender la razón por la cual Jesús mostró su gloria en Caná pero creo que podemos encontrar la respuesta en la historia de Natanael.

Natanael era un discípulo de Jesús que lo conoció por medio de Felipe y esta es su historia:

Felipe buscó a Natanael y le dijo: —Hemos encontrado a Jesús de Nazaret, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la ley, y de quien escribieron los profetas.

Juan 1:45 NVI

Esto es interesante porque había muchas expectativas diferentes de lo que sería el Mesías. En realidad, es debida a esa diferencia que se crearon varias religiones.

—¡De Nazaret! —replicó Natanael—. ¿Acaso de allí puede salir algo bueno? —Ven a ver —le contestó Felipe. Cuando Jesús vio que Natanael se le acercaba, comentó: —Aquí tienen a un verdadero israelita, en quien no hay falsedad. —¿De dónde me conoces? —le preguntó Natanael. —Antes de que Felipe te llamara, cuando aún estabas bajo la higuera, ya te había visto. —Rabí, ¡tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el Rey de Israel! —declaró Natanael. —¿Lo crees porque te dije que te vi cuando estabas debajo de la higuera? ¡Vas a ver aun cosas más grandes que estas!

Juan 1:46-50 NVI

Ahora lo entendemos. Desde ese momento que Jesús se encuentra con Natanael es que promete las señales diciendo que los discípulos verían grandes cosas.

Para Natanael, el agua convertida en vino fue una señal que refería a su primer encuentro con Jesús.

En donde Jesús vio el corazón y la vida de Natanael tal y como es.

La parte sorprendente para Natanael es que Jesús lo vio aún desde antes porque Dios había estado con Él.

El mensaje para hoy es que Dios también está contigo y dentro de ti.

Debido a eso es que no te cansarás ni te agotarás y no se acabará.

Oración para involucrar a Dios

Padre, deja que esta palabra repose en mi y dame la fortaleza para hacer lo que ya sé que debo de hacer. Ahora sé que tengo todo lo necesario para poder empezar. Dame la sabiduría para usarlo apropiadamente. Ya sea para mi familia, para mi crecimiento, para mis finanzas o para lo que tengo en mi corazón. Tú lo sabes todo pero ahora te invito a participar en mi vida para que la podamos vivir en unidad. En nombre de Jesús. Amén.


Escribí esta enseñanza en un momento difícil porque enfermé de cálculos biliares y fue muy doloroso. Gracias a Dios todo se acabó y por medio de la medicina natural pude reponerme después de una semana. Ahora estoy de regreso en mi vida cotidiana.

La idea de las soluciones cercanas tuvieron mucho sentido en este tiempo que pasé porque pude ver lo que Dios hizo en esos momentos dolorosos de la enfermedad. He aprendido muchísimo que espero poder compartirlo en un futuro.

Por ahora, simplemente te recomiendo agregar tu correo al [boletín] para que así puedas recibir las notificaciones sobre las últimas publicaciones.

Esta publicación fue patrocinada por Ulysses que es la aplicación que yo usé para escribir todo esto. Descarga su aplicación en el App Store que está disponible tanto para [iOS] como para [Mac OS].

Finalmente, no olvides cuidar tu salud y de suscribirte.

Nos vemos en la siguiente publicación.

Tschüss!

Soy el presidente de Lenus y mi enfoque está en vivir una vida digna de vivirla por medio de tres pilares que son (1) Fortaleza Espiritual, (2) Desarrollo Empresarial y (3) Medicina Natural.

Write A Comment