Fortaleza Espiritual

La senda de la paz

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La senda de la paz no es un lugar ni tampoco puede venir del mundo porque no podemos permitirnos perderla con facilidad.

Lo que sea la fuente de tu estrés, regula y determina el lugar en donde buscas la paz.

Por ejemplo, si tu fuente de estrés son las finanzas entonces probablemente intentarás encontrar paz por medio de un trabajo. Aunque, la mayoría de nosotros ya sabemos que el trabajo no es la solución ni el lugar en donde puedas encontrar paz.

Hay muchos otros ejemplos en donde creemos saber dónde encontrar la paz para nuestros problemas pero la verdad es que solemos equivocarnos.

Un gran ejemplo de la distancia que separa la paz esperada con la paz real es una que podemos encontrar en las escrituras en donde los Israelitas estaban esperando algo completamente diferente a lo que Dios prometió.


EP.020 La senda de la paz

Si quieres escuchar este mensaje puedes hacerlo dandole click al botón de play aquí abajo aunque si lo quieres escuchar después también lo puedes descargar por medio de [Spotify].


El cántico de Zacarías

Entonces su padre Zacarías, lleno del Espíritu Santo, profetizó: «Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a redimir a su pueblo. Nos envió un poderoso Salvador en la casa de David su siervo (como lo prometió en el pasado por medio de sus santos profetas), para librarnos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos aborrecen; para mostrar misericordia a nuestros padres al acordarse de su santo pacto. Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. »Y tú, hijito mío, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor para prepararle el camino. Darás a conocer a su pueblo la salvación mediante el perdón de sus pecados, gracias a la entrañable misericordia de nuestro Dios. Así nos visitará desde el cielo el sol naciente, para dar luz a los que viven en tinieblas, en la más terrible oscuridad, para guiar nuestros pasos por la senda de la paz».

Lucas‬ ‭1:67-79‬ ‭NVI

Cristo nace para retarnos a nosotros y a nuestra expectativa de paz.

En el verso 74 puedes leer que dice «al rescatarnos del poder de nuestros enemigos» que habla de la perspectiva de los Israelitas con respecto a la paz. Ellos pensaban que el Mesías destruiría a todos los enemigos de Israel.

En realidad, ellos pensaban que el Mesías los liberaría de sus circunstancias, de la opresión, de la pobreza, de la desesperación y de la oscuridad.

En el verso 79 puedes notar que la realidad era diferente. Jesús venía a brillar en nuestras vidas y a guiar nuestros pies, no como un rey de este mundo sino como un rey espiritual que superaría a este mundo.

El enlace roto en la comunicación está en que nosotros tenemos expectativas con respecto a lo que vemos mientras que Dios obra con respecto a lo que no vemos. Es decir que mientras nosotros vemos lo de afuera, Dios ve lo de adentro.

Jesús es llamado el príncipe de paz y no el príncipe de lo conveniente, o el príncipe de lo cómodo, o el príncipe de mis preferencias.

Nosotros tendemos a mal interpretar las promesas de Dios. Nosotros pensamos que la paz es comodidad pero no lo es.

La paz que es imposible

Es imposible experimentar la paz mientras esperas por la perfección y eso usualmente es verdaderamente un problema detrás de la mayoría de problemas.

No hay situación perfecta en la vida. Hay usualmente muchos pros y contras.

Por ejemplo, yo amo a mi familia pero cuando comparto mucho tiempo con ellos me vuelvo un poco loco porque somos muy diferentes. Sin embargo, puedo tener paz con o sin ellos (o por lo menos la mayor parte del tiempo). No necesito esperar a la perfección para disfrutar de paz en mi vida, de igual forma que con el gozo.

El enemigo de la paz no son otras personas, no son otros lugares, no es cuan rápida sea la vida o la forma en que sea el mundo. El enemigo de nuestra paz es nuestra insistencia en la perfección.

Considera esto. Dios no vino a la tierra en forma de perfección sino como un ser humano. No era autónomo sino que de niño dependía de sus padres y de su Padre Dios.

Es por eso que su ejemplo como humano es tan importante para nosotros porque muestra que hay un camino que podemos seguir.

Jesús trajo paz pero no en la forma que la mayoría de nosotros esperan o prefieren. Él lo hizo en la forma en que nosotros necesitamos. Eso es, rendir nuestra expectativa de perfección.

La realidad de paz

Jesús no vino a liberarnos de nuestras vidas o situaciones, su meta es encontrarnos en medio de ellas.

La paz no es una meta sino un camino. Es por eso que Zacarías dijo «la senda de la paz».

Tenemos que admitir que es una forma de pensar un poco extraña. Me refiero a la idea de que Jesús venga de una forma tan débil (como ser humano) a morir en debilidad (injustamente) con el propósito de hacernos fuertes a nosotros.

De cualquier forma, ahora podemos tener paz debido a Jesús trajo paz a la tierra y es una paz que no proviene de la tierra sino de Dios mismo.

Por un momento hagamos la suposición de que la paz proviene del ser humano, eso significa que el ser humano sería capaz de quitarnos la paz. O imagina que la paz proviene de una situación, de ser así perderíamos la paz cuando dicha situación cambiase.

Llámame loco pero yo prefiero la paz que no depende de ninguna de estas cosas tan variantes porque no quiero perder la paz.

Prefiero una fuente que no cambie y que dure para siempre.

Ese es Cristo Jesús.

No lo esperes

El versículo 79 dice «para guiar nuestros pasos por la senda de la paz». ¿Sabes cuál es la diferencia entre «la senda de la paz» y «la senda hacia la paz»?

La diferencia está en que la mayoría de las personas intentan llegar a ese lugar lejano sin darse cuenta que la paz está aquí mismo.

Es por eso que nosotros siempre esperamos algo genial para el próximo año, el próximo mes o la próxima semana, pero nuestro calendario no va a arreglar el caos en nuestras vidas.

Estás ignorando lo que está bajo tu control.

«La senda de la paz» significa que Jesús está conmigo en cada paso que yo doy. En cada movimiento que hago Él está conmigo. En cada temporada Él está presente.

Camina en paz y deja de esperarla.

La paz de Dios no es la ausencia de problemas, la paz de Dios no es hacer que las personas hagan lo correcto o que se disculpen, la paz de Dios no es un lugar.

La única cosa necesaria para recibir la paz de Dios es dejar ir el orgullo y aceptar la paz en el lugar de nuestra debilidad.

Permíteme repetirlo para que quede claro: La paz de Dios no es la ausencia de problemas, es la presencia de Cristo que te permite caminar en paz.

Oración de paz

Padre, sé que siempre estás conmigo pero también sé que soy propenso a distraerme y que algunas veces pierdo mi enfoque. Las decisiones que tomo me pueden apartar de ti y ya no quiero estar en ese lugar. Quiero caminar a tu lado. Dame la sabiduría para rechazar todo lo que me haga olvidar de ti o que me haga perder mi senda de la paz. Por siempre quiero estar en tu paz. En el nombre de Jesús. Amén.


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Tschüss!

Soy el presidente de Lenus y mi enfoque está en vivir una vida digna de vivirla por medio de tres pilares que son (1) Fortaleza Espiritual, (2) Desarrollo Empresarial y (3) Medicina Natural.

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