Fortaleza Espiritual

Atrapado en la transición

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Me encuentro atrapado en la transición pero he aprendido que es una habilidad que debo de ejercitar para tener un mejor discernimiento.

Escuché la prédica de esta semana de Steven Furtick y ha sido impactante. Ha sido como dar un paso más en mi vida lo cual me ayuda a entender lo que debo hacer y cuál está siendo el propósito de lo que estoy pasando.

No voy a negar que mi mente está revuelta de pensamientos de todo tipo y que esto incluso se ve reflejado en mi salud. Sigo inspirándome cada día para seguir trabajando, para seguir disfrutando la vida y para seguir siendo agradecido lo cual ha sido bastante fácil gracias a mis circunstancias como lo es la comodidad de disfrutar lo que cocino y de dormir tranquilamente en mi propia cama.

Hubo tiempos en donde no tenía dónde dormir y también tiempos en donde mi único alimento era beber agua. Así que por eso me es fácil ser agradecido con cosas tan básicas como esas.

Sin embargo, nunca me había tocado pasar por un momento de transición tan fuerte como el de ahora y ese es un tema que me gustaría compartir usando el mensaje de Steven Furtick como base.

Ciertamente, vamos a vivir con mucha mayor efectividad si somos capaces de prestar atención a estos momentos de transición.

Quietos en la transición

Hay un momento en el libro de Hechos en donde Jesús les dice a sus discípulos que deben de quedarse quietos en Jerusalén mientras esperan por el Espíritu Santo. Lo cual no parece ser gran cosa pero en realidad el mensaje es exageradamente profundo.

En ese contexto histórico Jerusalén era una ciudad muy problemática con gran oposición contra los seguidores de Jesús y los seguidores de Jesús estaban pasando por una transición porque Jesús ya no estaría con ellos de forma física así que no lo tendrían como hasta entonces. Toda su relación con Él cambiaría.

Es muy difícil permanecer quieto en la transición cuando eres amenazado por la oposición o cuando al estar ahí sientes mucho dolor. Así que lo que Jesús pidió fue algo muy difícil de realizar. Quizás una de las cosas más difíciles con las que nos veremos confrontados.

Sigo leyendo una y otra vez la descripción de Pablo en donde dice que el amor es paciente y el amor es sufrido. Esa es mi versión dolorosa de permanecer quieto (paciente) en medio de la transición.

Un guardia de seguridad explicaba que los momentos en donde deben prestar más atención son en los momentos de transición. Por ejemplo, en un evento dicho momento de transición es cuando las personas llegan o cuando las personas salen. La razón de esto es que durante la transición suelen haber muchas distracciones y las distracciones son una oportunidad para alguien que pretende hacer daño.

Sucede de forma similar con nuestras vidas. En este momento de transición me llené de muchos deseos de dejarme consumir por la depresión y todas sus consecuencias, pero con la poca o mucha fuerza que tenía he decidido hacer lo opuesto que es ser simplemente mejor. Esforzarme por fortalecer mis buenos hábitos e incluso intentar adquirir otros. Debemos estar muy alerta para no decaer.

Se supone que no es bueno estar solo pero si lo está es necesario duplicar la precaución, aferrarse más a Dios como nunca y dejar fluir su palabra hacia otros porque eso le da vida a nuestra vida. Es justamente eso lo que hago por medio de este artículo y las decenas de publicaciones que hago por medio de Instagram (@lenusme).

Por lo tanto, dichos momentos de transición pueden ser los momentos de mayor vulnerabilidad e inseguridad, pero al mismo tiempo pueden ser los momentos con mayor oportunidad de nuestras vidas.

Un momento lleno de transiciones

Un día subían Pedro y Juan al templo a las tres de la tarde, que es la hora de la oración. Junto a la puerta llamada Hermosa había un hombre lisiado de nacimiento, al que todos los días dejaban allí para que pidiera limosna a los que entraban en el templo.

Hechos 3.1-2 NVI

Pedro y Juan se encontraban en un momento de transición no solo porque se dirigían hacia un lugar sino que por primera vez iban a provocar un milagro sin la supervisión de Jesús. Estaban aprendiendo a poner en práctica lo que aprendieron del maestro sin tener al maestro para corregirlos.

En esta traducción de las escrituras no se nota pero en el original se resalta algo importante y es que el hombre que estaba lisiado no se encontraba aún en la entrada donde siempre solía estar sino que recién alguien lo estaba llevando, por lo tanto, el milagro sucedió antes de que él siquiera pudiera llegar a su cometido. En otras palabras fue un milagro en la transición.

Lo cual es un bonito mensaje porque significa que Dios le bendecirá aún en medio del camino. En medio de la transición. Para algunos eso es suficiente pero en mi caso las palabras bonitas y las promesas no son suficiente ni tienen un impacto práctico en mi vida.

Lo que si tiene un impacto práctico es la revelación de que Dios está más activo en aquellos momentos que percibo como inestables y de transición. Es algo que lo pude comprobar, ya que de lo contrario ni siquiera estaría escribiendo esto. El nivel de oración que he tenido últimamente es casi mayor a todos los años anteriores juntos y he sentido su compañía tras cada lágrima.

Ciertamente todo esto suena bonito pero no se siente nada bonito en la realidad. La incertidumbre, la ansiedad, la preocupación, el dolor, nada de eso es agradable y lamento decirlo pero es algo por lo que todos debemos de pasar. Aún no entiendo cómo o por qué me pasó. Fue de un día para otro que me corrieron el piso y caí de narices. Por más que lo pienso no lo entiendo y cada vez es más confuso en mi mente. Es por eso que más que nunca necesito sostenerme de Dios porque mi vista ha sido nublada.

Estos procesos llegan a nuestra vida para cambiarla y desestabilizar todo aquello de lo que dependíamos. Aquello que considerábamos nuestra fortaleza y motivación desvanecerá. Únicamente quedamos nosotros solos frente a Dios. No más ruidos, no más distracciones, no más excusas.

Expectativas incorrectas

Cuando este vio que Pedro y Juan estaban por entrar, les pidió limosna. Pedro, con Juan, mirándolo fijamente, le dijo: —¡Míranos! El hombre fijó en ellos la mirada, esperando recibir algo.

Hechos 3.3-5 NVI

Ese hombre tenía unas expectativas sobre lo que iba a recibir pero eran las expectativas incorrectas y a Dios no le interesa sus expectativas porque Él quiere superarlas. El hombre que estaba lisiado iba a recibir algo que probablemente no tenía la fe para pedir.

La cantidad de pensamientos que pasan por mi cabeza me llenan de muchas expectativas. Sigo viendo por la ventana esperando que suceda un milagro pero no simplemente no ocurre. No sucede lo que espero. Pero tengo la experiencia de haber pasado por cosas similares en donde al final Dios siempre me sorprende y las cosas salen mucho mejor de lo que esperaba así que me aferro a dichas experiencias para saber que sin importar lo que suceda el resultado será mejor de lo que esperaba.

—No tengo plata ni oro —declaró Pedro—, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda! Y tomándolo por la mano derecha, lo levantó. Al instante los pies y los tobillos del hombre cobraron fuerza. De un salto se puso en pie y comenzó a caminar. Luego entró con ellos en el templo con sus propios pies, saltando y alabando a Dios.

Hechos 3.6-7 NVI

Hay una gran diferencia entre cambiar y pasar por una transición. Es algo que podemos ver en la vida de este hombre que ha sido sanado. Su salud cambió pero su mentalidad con respecto a la enfermedad puede seguir siendo la misma. Ahora puede caminar pero la pregunta es ¿hacia dónde?

Todos estos cambios son traumáticos por más que sean algo positivo para uno mismo. Me temo que se forman heridas emocionales, somos confrontados a una realidad que no nos gusta y nos volvemos conscientes de nuestros límites.

Hasta entonces ese hombre tenía una rutina en donde siempre era llevado hasta la puerta del templo pero ahora que puede caminar tiene que adecuar sus planes, sueños, hábitos, y dirección.

Por lo tanto, la diferencia se encuentra en que los cambios son algo externo pero la transición es el proceso interno lo cual toma tiempo. Ese mismo tiempo que a mí me está costando tanto y aunque suene gracioso la verdad no tengo de otra. Quiera o no el tiempo seguirá pasando y me veo obligado a ser paciente.

Muchos de nosotros nos frustramos porque no queremos soportar el proceso de la transición. Ojalá pudiera superar todo esto rápido pero no puedo porque ya no es algo externo sino algo interno que debo procesar.

Es en este proceso de transición que se produce la transformación. Una transformación desde nuestro interior. El tipo de transformación que nos hace más fuertes y en muchas ocasiones irreconocibles para otros.

Atrapado en medio de la transición

Es normal sentirse atrapado porque ya no está donde empezó pero aún no ha llegado a donde quiere estar. Se encuentra en medio de la espada y la pared sin nada más por hacer. Se es prisionero de un proceso que no puede evitar.

Claro que esto es frustrante. Saber que tienes algo que dar pero nadie quien lo reciba. Mucho amor incondicional sin nadie que lo pueda aprovechar. Un mensaje que compartir sin nadie dispuesto a escuchar.

Esto le sucedió al autor de Hebreos así que es algo que ha sucedido por siglos y seguirá sucediéndole a mucha gente. Él escribió lo siguiente:

Sobre este tema tenemos mucho que decir aunque es difícil explicarlo, porque a ustedes lo que les entra por un oído les sale por el otro. En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido. El que solo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual.

Hebreos 5.11-15 NVI

Hay algo muy importante que podemos aprender de este autor y es que nos está diciendo que el cambio es un regalo pero la transición es una habilidad. Esto es lo que refiere cuando habla de la transición entre ser un niño a ser un adulto. Somos capaces de distinguir y discernir gracias a que practicamos la habilidad de la transición.

La única forma de diferenciar la voluntad de Dios de nuestra propia voluntad es pasando por Getsemaní en donde Jesús oró pidiéndole a Dios que no se haga la voluntad de Jesús sino la de su Padre Dios. Aún Jesús le preguntó «¿no hay otra forma?». Me temo que la respuesta para nosotros es la misma y es no.

Las más grandes pruebas en nuestra vida serán en medio de la transición así que si está pasando por pruebas significa que está en un proceso de transición. Dios le está ayudando a madurar. Le está enseñando a aguantar la incertidumbre. Le está enseñando a aguantar el dolor. Le está enseñando a aguantar lo controvertible. Le está enseñando a aguantar cuando no parece estar ocurriendo nada.

Usted está en un proceso de transición y la transición toma tiempo.

Ahora debe de decidir entre aferrarse a lo viejo o inclinarse a lo nuevo.

Mientras el hombre seguía aferrado a Pedro y a Juan, toda la gente, que no salía de su asombro, corrió hacia ellos al lugar conocido como Pórtico de Salomón.

Hechos 3.11 NVI

Lo mejor es aferrarse a lo nuevo aunque sea incómodo con el propósito de seguir adelante en este periodo de transición en su vida.

Deje ir aquello que lo paraliza. Deje ir aquello que le produce miedo. Deje ir aquello que lo mantiene estancado. Estancado en una misma etapa de su Crecimiento Espiritual.


Este fue un mensaje complicado de escribir por su relevancia en mi vida actual pero lo necesitaba y espero también sea de utilidad para usted. En mi caso esto no termina aquí sino que todos los días debo de recordarlo y repetirme a mi mismo que este es solo un momento en mi vida que producirá muchos frutos en un futuro. Necesito seguir siendo valiente y fuerte.

Me encuentro muy agradecido por Ulysses porque ellos me han apoyado en todo momento para seguir escribiendo. Es más yo usé su aplicación para escribir todo esto. Así que por esa misma gratitud también le recomiendo probar su aplicación que está disponible en el AppStore. Lo puede descargar para [iPhone y iPad] o lo puede descargar para [iMac y Macbook].

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Eso es todo por ahora pero no olvide cuidar su salud y de seguir aprendiendo. Nos vemos en una próxima publicación. Tschüss!

Soy el presidente de Lenus y mi enfoque está en vivir una vida digna de vivirla por medio de tres pilares que son (1) Fortaleza Espiritual, (2) Desarrollo Empresarial y (3) Medicina Natural.

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