El lavado de sangre es un tratamiento de la medicina térmica que consiste en purificar y nutrir la sangre para mejorar nuestra salud.

El tratamiento se basa en una serie de reacciones nerviosas y circulatorias provocadas por frecuentes abluciones de agua fría sobre la piel calentada al vapor, al sol o previa ortigadura.

De ahí vemos que lo importante son las abluciones de agua fría más que el método que uses para calentarte, es por eso que este tratamiento no tiene nada que ver con los baños de vapor de Kneipp, los baños de vapor de Kuhn, el baño turco o el baño ruso.

Además sabemos que todo baño caliente es debilitante y por lo tanto con el tiempo se vuelve algo dañino. Es por eso que hacemos las abluciones, porque la reacción con el agua fría hace que fluya la sangre hasta la piel lo cual evita la fiebre interna y purifica la sangre al expulsar las toxinas por medio de la piel al sudar.

Comencé hablando que con este tratamiento buscamos reacciones. En primer lugar en el sistema sanguíneo, pues dependiendo de la calidad de la sangre va a depender el funcionamiento de todo el cuerpo incluyendo el sistema nervioso. Adicionalmente también buscamos la reacción del sistema nervioso pues éste es el regulador de las actividades de nutrición y eliminación en la sangre.

Recuerda que toda enfermedad es causa de una mala nutrición y una mala eliminación. De ahí que el sistema nervioso sea tan importante en nuestra salud. Es también por eso que por medio de los tratamientos de la medicina térmica intentamos mejorar el funcionamiento del sistema nervioso.

Antes de pasar con la aplicación, me interesa explicar que con este tratamiento tu cuerpo va a expulsar toxinas del cuerpo como el ácido úrico, sales minerales inorgánicas, medicamentos y muchas más.

Lavado de Sangre

1. Cajón de vapor

Existe un cajón especialmente para hacer este tratamiento de lavado de sangre, y espero algún día poder ofrecerlo en mis instalaciones pero como la idea es que tú lo puedas aplicar en tu casa vamos a ver otras opciones.

2. Vapor en Casa

Lo primero y más importante es asegurar que estás en un cuarto cerrado donde no hay corrientes de aire. Después de eso si puedes continuar.

En una silla, idealmente de madera, es donde te vas a sentar. Debajo de la silla debes de poner agua hirviendo pues nos interesa usar su vapor pero para aprovecharlo mejor vamos a usar unas mantas de tal forma que mantengamos el vapor encerrado. La idea de las mantas es cubrir desde los pies hasta el cuello, es decir la cabeza no debe tener contacto con el vapor.

Para tener vapor constante puedes usar los equipos de sauna para calentar el agua que son eléctricos, pero nunca uses carbón ni combustible pues estas son toxinas que pueden entrar a nuestro cuerpo por los poros de la piel.

Una vez tengas todo preparado, te sientas desnudo mientras sientes el calor parejo por todo tu cuerpo. Cuando estés bien caliente te vas a destapar para tomar una [ablución de agua fría] y después sin secarte vuelves a sentarte para continuar con el vapor. Este proceso lo repites 6-8 veces.

Antes de hacer la última ablución, en lugar de la ablución de agua fría debes de tomar una ducha con agua fría normal pero rápida para después vestirse. Siendo ideal si sólo te secas la cabeza, las manos y los pies, pues son los que van a tener contacto directo con el viento después de vestirte.

Es así de sencillo.

3. Ortiga

Esta es otra gran alternativa para aquellas personas que no se pueden levantar de cama por distintas razones. Entonces estando acostados vas a pasar la ortiga por todo el cuerpo desnudo lo cual debe generar calor, en caso contrario seguir pasando la ortiga. Después de un rato de estar abrigado en cama y caliente se va a realizar una [fricción de agua fría] estando en cama y sin secar se vuelve a abrigar en la cama. Este proceso se puede repetir 6-8 veces cada 15min, 30min o más de 60 minutos.

Por lo general los 15 minutos es para personas que les dificulta calentarse aún con las ortigaduras. Para personas con enfermedades más complicadas lo ideal es realizar este proceso cada 30 minutos hasta encontrar alivio. Y para casos más suaves se puede hacer con intervalos más grandes según consideren.

4. Baño de sol

Este es la última forma para hacer lavado de sangre en donde vamos a reemplazar el vapor por el sol para poder calentar el cuerpo. Pero este tratamiento ya lo expliqué por completo aquí: [Baño de sol]

Si tienes dudas quizás te sirva ver el [tratamiento en video].

Espero que este tratamiento de lavado de sangre también sea de gran ayuda para recuperar tu vida. Salud!