Muchas veces hemos querido renunciar a todo por muchas razones pero aquí te invito a que no abandones la esperanza.

Hace un tiempo escuché una prédica muy interesante de Francisco Jamocó en donde nos dio muy buenas razones para no abandonar y me gustaría compartirlas contigo.

No abandones la esperanza

1. Hay paz

He visto la película “Risen” que aunque no es bíblica hay una parte donde el romano declara que sueña con tener paz y esa es su meta pues constantemente está en lucha, hasta que descubre que Jesús es real y todo cambia.

Resulta que en Isaías 26.3-4 está el secreto para obtener paz y es simplemente aprender a poner nuestra confianza en Dios y pensar siempre en Él. Sin importar que lucha estés peleando cuando piensas en Dios así sea para despejar tu mente podrás estar más tranquilo. Es una promesa.

2. Sin estrés

Es muy fácil caer en el estrés de cada día pero aún así no abandones la esperanza pues Isaías 52.12-13 también promete que Dios irá delante de nosotros para enfrentar los problemas y también detrás de nosotros para protegernos. No hay necesidad de correr de un lado a otro como si estuviéramos huyendo, pues con Dios tenemos la situación en nuestras manos.

3. Es tu turno

No siempre todo es como queremos y muchas veces nuestros sueños son rechazados hasta el punto que nos hace pensar ¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas?. Seguramente conoces la promesa de Génesis 12.2-3 pero como no ves ningún progreso aparente, piensas que hay algo absolutamente mal.

Resulta que ese pasaje termina diciendo que nos irá tan bien que vamos a poder ayudar a muchas otras personas, pero cuando tu ves a gran parte de las personas que les empieza a ir bien, suelen convertirse en egocéntricos o egoístas. El dinero y el poder pueden dañar los corazones y por eso primero Dios tiene que formar en ti el carácter necesario para poder aprovechar todas las bendiciones que tiene preparadas para ti.

“El primer paso para la ruina es prosperar sin la bendición de Dios.” – Francisco Jamocó

Así que ya es tu turno, empezarás a prosperar pero recuerda nunca apartar de tu corazón las palabras de 1 Timoteo 6.17-19.

4. Es el proceso

No conozco peor caso como el de Job el cual teniendo mucho lo perdió todo, pero él mismo es el que nos enseña que si buscas al Dios todopoderoso, Él te dará protección y te restaurará tus bienes cuando actúes con pureza y rectitud. Y en Job 8.5-7 continúa diciendo que la prosperidad que obtendrás después de todo este proceso no podrá compararse con la primera.

Recuerda que todo es un proceso y hay un Dios que te ama y está preparando lo mejor para cuando superes ese proceso.

“Todo lo que te quitaron volverán a tus manos.” – Francisco Jamocó

5. Hay fuerzas

No abandones la esperanza porque Dios te dará fuerzas para continuar porque Él no se fatiga. Isaías 40.28-31 afirma que Dios dará fuerzas al cansado, pues todos eventualmente se fatigan, se cansan, flaquean y caen. Pero si confías en Dios recobrarás tus fuerzas.

Así que cada vez que te sientas sin fuerzas, pídele a Dios pues Él está dispuesto a ayudarte. O es que ¿acaso no quieres ver hasta dónde Dios te quiere llevar?

6. Tienes un guía

Jesús nunca nos dejó solos sino por el contrario el Espíritu Santo está dispuesto a acompañarte en todo momento para guiarte y darte visión. Como dice Juan 16.13-15, te mostrará la verdad.

Es más Dios se porta como el Padre que es, al llevarnos de la mano hasta llegar al lugar que nos ha prometido. Él abre paso en el camino que debemos recorrer. (Deuteronomio 1.29-33)

7. Vienen personas

Dios pone personas que no conoces para que te bendigan y así honrarás su nombre pues es Dios quien te prospera. Por eso todo el tiempo estarán abiertas las puertas para que te lleguen más oportunidades pues aún si en el pasado hiciste enojar a Dios, Él ahora tiene compasión de ti. (Isaías 60.8-11)

Así que para terminar haz como David que sabe de dónde lo levanto Dios y por eso le muestra gratitud. (Salmo 40.1-3)

Espero que este mensaje sea de gran utilidad para tu vida. Salud!