¿Cómo te sentirías si te contara el resultado de tu lucha diaria en tu familia, en tus negocios, en tu lado profesional o aún en tu salud? ¿Estamos listos para el futuro?

Cuando pienses en esto quizás no lo quieras saber pues puede que el resultado no sea bueno, pero si pudiéramos garantizar que el resultado si es bueno, que después de todo si ganamos la batalla en nuestra vida. Entonces eso sería muy diferente pues podríamos estar más tranquilos y hasta más motivados a seguir esforzándonos.

Listos para el futuro

“Después de esto, miré…” – Apocalipsis 4.1 RVC

Sin esta primera parte todo lo que continúa en Apocalipsis no ocurriría pues lo primero que hace Juan es enfocar su atención. ¿Pero esto qué significa exactamente?

Resulta que cuando algo en nuestra vida nos está ocasionando mucho daño es porque le estamos prestando más atención a eso que a nuestro Dios. Pues si nuestra atención estuviera en Dios, seríamos capaces de superar ese dolor y continuar con nuestras vidas.

Y con esto no me refiero a que debas empezar a buscar la atención de Dios pues está escrito que Dios ya ha puesto su atención en nosotros pues nos ama, somos nosotros que debemos poner nuestra atención en Él. Él ya nos está esperando.

Así que si quieres meditar en esto te recomiendo pensar ¿qué tiene tu atención?.

El versículo continúa con:

“… y vi que en el cielo había una puerta abierta.” – Apocalipsis 4.1 RVC

Dios no quiere que voltees la mirada, Él quiere que sigas prestando atención a lo que está delante de ti, y es por eso que las puertas abiertas o las oportunidades siempre van a estar delante tuyo.

Una niña pequeña con su padre decidieron ir a comprar el mercado juntos, cuando llegaron la niña se adelantó a entrar pero la puerta eléctrica no se abría, entonces le pregunta a su padre “¿Por qué no se abre la puerta?”, a lo que el padre simplemente le dice “No estás lo suficientemente cerca a la puerta para que se abra.”

Quizás hay algunos pasos que te faltan dar para que se abran las puertas y así estar listos para el futuro. Así que sigue esforzándote.

En este pasaje también hace referencia a la altura en la que está la puerta abierta, así que vamos a tratar de entender esto.

“Tu altitud va a determinar tu acceso.” – Steven Furtick

Para esto imagina que necesitas viajar en medio de una tormenta, tienes la opción de ir en avioneta, pero la avioneta sufre muchas dificultades por la tormenta. Así que la mejor opción es ir en avión pues los aviones pueden volar mucho más alto, aún más alto que la nubes y de esta forma no tienes que pasar por la tormenta.

Esta altura es la forma en que empiezas cada día y la forma en que lo terminas.

Si empiezas el día bien, entonces así vas a continuarlo. Y si terminas el día muy bien, así podrás continuarlo al día siguiente. Por eso vamos a ir “de victoria en victoria” cuando entendemos que las oportunidades se encuentran a grandes alturas.

La mejor forma para empezar el día puede ser por medio de ejercicios acompañados de oración. Aunque si necesitas más ideas aquí hay algunas: [5 Hábitos saludables para comenzar el día].

En cuando a terminar el día, lo mejor que puedes hacer es estar agradecido. Para lo cual puedes tener un diario que te ayude a resaltar lo que aprendiste, lo que leíste, los retos que superaste, e incluso puedes hacer un análisis propio de por qué no lograste algo, o a quién ayudaste, qué hiciste para mejorar tu futuro y finalmente de qué estás agradecido. También puedes agregar las metas para el día siguiente y así empezar el día mucho más preparado.

“…Entonces la voz que antes había escuchado, y que era como el sonido de una trompeta, me dijo: «Sube acá y te mostraré lo que va a suceder después de esto.»” – Apocalipsis 4.1 RVC

Como ves, Dios está delante de ti y es Él quien ve tu futuro, y continúa el pasaje declarando que todas estas batallas, todo el esfuerzo de cada día, tienen un gran propósito pues la victoria está al final del día. Dios quiere que estemos listos para el futuro y por eso algunas batallas serán difíciles pues necesitamos mejorar.

Fe = Anticipación – Ansiedad.

Así que ahora por medio de la fe podemos decir que estamos listos para el futuro pues sin importar lo que suceda, ya estamos preparados.

Recuerda quién está en el trono, pues es muy fácil que el miedo tome el control, pero no le pertenece al miedo sino a aquél que nos amó desde el principio. Salud!

“Al instante quedé bajo el poder del Espíritu y vi que en el cielo había un trono, y que alguien estaba sentado en él.” – Apocalipsis 4.2 RVC