En esta ocasión Manu Sanchez, escritora de Rambling Colors, nos comparte su desayuno que llama avena de la noche a la mañana por su forma de preparase además de su traducción en inglés. Espero les guste, y lo puedan probar porque si ven las fotos realmente se ve muy rico además de ser muy bueno para la salud.

Avena de la noche a la mañana: El Desayuno de Campeones

Durante años prioricé dormir cinco minutos más en lugar de levantarme un poquito antes y desayunar como se debe. Terminaba saliendo a las corridas de casa y mi desayuno consistía en una barrita de cereal (plástica y horrible, comprada en cualquier kiosco del camino) y un café en la oficina mientras chequeaba los mails… cualquiera! Por suerte, un día gracias a la magia de Pinterest -mi oráculo para todo, como ya se habrán dado cuenta- me desayuné ( 😉 ) sobre las propiedades de las Overnight Oats (Avena de la Noche a la Mañana como me gusta traducirlo literalmente). Lo más genial de todo es que no sólo es un desayuno rico, sano y llenador sino que lo único que tenés que hacer en la mañana es sacarlo de la heladera y agarrar una cuchara.

La clave está en prepararlo antes de irte a dormir y en realidad no lleva más de cinco minutos. Básicamente se trata de avena arrollada y leche a la que podés agregarle los ingredientes que más te gusten. La base de mi avena generalmente incluye chía molida para ayudar a espesar y que quede más cremosa, bayas de Goji que hidratadas quedan muy ricas y tienen un montón de propiedades, cacao puro en polvo y canela. Todo eso junto en un pote, vaso, taza o frasco va a la heladera hasta el otro día. A la mañana siguiente le agrego fruta si tengo a mano (frutillas, arándanos y bananas quedan muy bien) y listo. What?!?! Sisisí, así de simple. Igual, como soy copada y, sólo por esta vez, me tomé el trabajo de medir todo por si sos de las que prefieren las cantidades exactas, así que acá van ↓

Qué necesitás:

  • Avena arrollada > 3 ó 4 cucharadas
  • Leche descremada > 1/2 taza
  • Chía molida > 2 cucharaditas
  • Bayas de Goji > 2 cucharaditas (opcional)
  • Cacao > 1 cucharadita (opcional)
  • Canela > 1/2 cucharadita (opcional)
  • Endulzante > yo no le agrego, pero si vos preferís hacerlo, podés usar miel, azúcar (negra o rubia para que sea lo más saludable posible) o stevia (opcional)
  • Frutas > a gusto! (opcional)

Una vez que le agarrás la mano es imposible no probar diferentes combinaciones: unas gotitas de extracto de vainilla, una cucharadita de manteca de maní o dos de coco rallado, almendras o nueces picadas, media de café instantáneo… lo que se te ocurra! Te juro que no vas a querer volver a la barrita de plástico y el café desabrido nunca más. Si bien no lo hago todos los días, trato de que este sea mi desayuno al menos dos veces por semana, para empezar el día de buen humor y llena de energía, comiendo algo rico y super sano.

Algunas notas al pie:

  • La avena tiene que ser la que se compra por ejemplo suelta en las tiendas de productos naturales, no la que viene en caja con el dibujo del señorcito de sombrero muy sonriente (sabés a cuál me refiero, no?), porque esa viene hiper procesada, llena de azúcares y aditivos que no queremos meterle a nuestro organismo.
  • Lo mismo pasa con el cacao. Usá el que se vende suelto en polvo, puro, con gusto a chocolate de verdad, no el que se vende para la chocolatada de los chicos que también viene cargado de azúcar y vaya uno a saber qué más.
  • Si sos intolerante a la lactosa o vegana/o podés sustituir la leche de vaca por leche de coco o de almendras. Tené en cuenta que la cantidad que tengas que agregarle y la consistencia tal vez varíen.
    Podés prepararlo en un frasco con tapa y a la mañana lo sacás de la heladera, te lo llevás y lo comés donde quieras.
  • Si dudás de la avena porque creés que te va a engordar terriblemente, dejame decirte: cuatro cucharadas en media taza de leche descremada sin azúcar refinada no engordan. Es más, te van a mantener satisfecha por más tiempo, evitando que quieras comerte una vaca a media mañana y otra a la hora del almuerzo y sumándole un montón de fibras y nutrientes a tu cuerpo, así que tranqui!

Ahora contame: tenés un ingrediente estrella que nunca le puede faltar a tu avena de la noche a la mañana? Cuál es tu combinación preferida? Si todavía no lo probaste, empezá haciendo un poquito esta noche y después me contás… Es un camino de ida!